El Museo Oteiza y el Centro de Arte Contemporáneo  de Huarte ponemos en marcha el programa “Hazitegia” para la producción artística
  • Los artistas Karlos Martínez B. y Javier Arbizu realizarán en ambos espacios el primer proyecto de residencia y exposición entre 2017 y 2018

El Museo Oteiza y el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte han puesto en marcha el programa Hazitegia (semillero), dedicado al fomento de la producción artística en torno a la obra y el pensamiento estético de Jorge Oteiza. Esta acción tendrá una periodicidad anual y consistirá en una residencia de producción en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte y se completará con su presentación posterior en el Museo Oteiza.

“The dark, the mystic, the animate but soulless” es el título del proyecto de los artistas Karlos Martinez B. y Javier Arbizu con el que comienza este nuevo programa y que parte de la revisión del concepto de macla, que hace alusión a la serie homónima de obras realizada por Jorge Oteiza.

Este proyecto se inició el pasado mes de febrero con una residencia de creación desarrollada por los artistas en la Blueproject Foundation de Barcelona y que continuó con la exhibición de los trabajos durante el mes de marzo. A partir de julio y hasta el mes de diciembre del presente año, los artistas realizarán su periodo de residencia de producción en el Centro de Arte Contemporáneo de Huarte.

El proyecto continuará con una intervención en Madrid a comienzos de 2018 y concluirá con una exposición en el Museo Oteiza durante el verano del próximo año.

El programa responde a la voluntad de conjugar los ámbitos de producción y exhibición entre los dos centros que lo promueven, con el objetivo de generar nuevos escenarios de reflexión en torno a la obra de Jorge Oteiza desde la creación contemporánea.

La idea de “macla,” presente en la obra de Oteiza, será revisitada a través de una serie de objetos cuyos procesos de construcción suponen un ejercicio de negociación entre las características y dinámicas propias de los materiales y la intuición y los deseos de los artistas. Las maclas en Oteiza se originan por la fusión de dos o más cuerpos, que se vuelven inseparables debido a la energía contenida en la relación de sus partes. Existen fenómenos similares en otros campos del conocimiento, como la astrología o la biología, que han sido históricamente considerados mágicos o aberrantes, no solo por estar fuera de lo normativo sino también por la carga energética que implican.

Los artistas cuestionarán las maclas como sujetos individuales, siendo la percepción humana la que las dota de unidad, como en el caso de los eclipses. O si por lo contrario, se deben necesariamente a su otra mitad.

En este contexto los objetos son entendidos como actantes, que operan desde sus propias dinámicas físicas, temporales y psicológicas. Es decir, cuerpos vitales que se ven afectados por estímulos externos, -entre otros los artistas- que alteran sus posibilidades de interacción. El caso de estudio es, por lo tanto, un todo apeiron, cuyo único acceso posible es la vía de lo poético.