20 / 11 / 2014
Oteiza y la música
  • Oteiza y la Música.
  • Autora: Elixabete Etxebeste.
  • Edición: Fundación Museo Jorge Oteiza, con la colaboración del Ayuntamiento de Egüés, el Conservatorio de Música de Navarra, y de Musikene, Conservatorio Superior de Música del País Vasco.
  • Colección Prometeo nº3. 280 páginas. 20 euros.

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El Museo Oteiza presenta la publicación “Oteiza y la Música”, una monografía escrita por Elixabete Etxebeste, que estudia la relación del polifacético artista y pensador con la creación musical. Un extenso y poco analizado vínculo del que ha quedado constancia a través de sus testimonios, escritos, publicaciones, sus contactos con compositores e intérpretes, así como de la discografía que se conserva en el legado documental que custodia el Museo de Alzuza y que ahora esta publicación analiza y contextualiza, en relación con el pensamiento estético del autor. Esta publicación se edita en colaboración con el Ayuntamiento de Egüés, el Conservatorio de Música de Navarra y Musikene, Conservatorio Superior de Música del País Vasco.

         A partir del exhaustivo análisis de la documentación existente, la autora de esta publicación propone un acercamiento de los intereses mostrados por Oteiza hacia la creación y la práctica musical. La concesión en 2008 de la Beca Itziar Carreño, otorgada por el Museo Oteiza, constituyó el punto de partida de la investigación, que ha dado lugar a la edición de este volumen, cuyo objetivo es el de “dibujar la actitud, la intuición y la inquietud artística de Oteiza respecto a la música, y mostrar cómo se comporta ante esta disciplina un creador que contempla con naturalidad la translación de conceptos e ideas entre las artes”, como señala su autora en este libro.

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         La abundancia y el valor de la documentación analizada, permitió revelar que “Oteiza estudió y se dedicó a la música mucho más de lo que consiguió mostrar”. El libro reproduce una selección de escritos y anotaciones, asociándolos entre ellos, contextualizándolos y complementándolos con informaciones que, además de ratificar el interés expreso del autor por la música, permiten hacer un seguimiento de las preocupaciones del artista en relación a esta disciplina. “De este modo, se ofrecen datos relevantes que perfilan sus intereses e inquietudes hacia una actividad que, en principio puede parecer de menor interés para un escultor. Pero Oteiza no fue únicamente escultor, sino un personaje complejo y poliédrico, de pensamiento influyente, creador interdisciplinar y responsable de valiosas aportaciones para el arte, en general, y en ámbitos como la ensayística y la poesía, en particular”.

         El libro se estructura en dos partes. Por un lado, estudia su relación personal con la música y el análisis de sus usos, gustos, opiniones sobre estilos, amigos, encuentros, preocupaciones e intereses, lo que permite dibujar un primer perfil como hombre y como artista. Por otro, que enfoca su relación creativa con la música, trata de reflejar su concepción de ella como arte y disciplina, cómo contempla la creación musical y el fenómeno sonoro, así como sus ideas y proyectos relacionados con la música. En ese sentido, cabe recordar que, en la biblioteca del artista, se encuentran muchos libros sobre música tradicional vasca, pero también obras sobre teoría musical, etnomusicología, música electrónica, o música y cine. Además, en el Museo se custodian cientos de documentos manuscritos y mecanoscritos que atestiguan reflexiones y proyectos alrededor del jazz, la música tradicional, la música clásica o las vanguardias del XX.

         Oteiza se relacionó con compositores del entorno como Fernando Remacha, Luis de Pablo, Carmelo Bernaola, Agustín González Acilu, Francisco Escudero o María Luisa Ozaita, en algunos casos con intención de crear proyectos conjuntos. Le interesaban creadores de música contemporánea, como Luciano Berio, Bruno Maderna, Wim Mertens, Ianis Xenakis o Pierre Boulez, y demostró especial interés por Anton Webern, Arnold Schoenberg o Karl-Heinz Stockhausen, con quien llegó a reunirse a principios de los años sesenta en Pamplona.

         Tal era su interés por la música, que Oteiza llegó a revelar su intención de dedicarse a ella, además de anotar propuestas de integrarla como parte de proyectos en los que interactuaban diferentes disciplinas artísticas. De todo ello habla esta obra, basada en documentos originales preservados en el Museo Oteiza y que salvo excepciones, son inéditos. En la mayoría de los casos se trata de ideas y de reflexiones que no han sido pensadas para su presentación pública o publicación, carentes muchas veces de fecha, y donde Oteiza se expresa libremente, especulando sin tener en cuenta a un posible lector.

Elixabete Etxebeste Espina (Donostia, 1965), se tituló como Magister Artium en Ciencias de la Música –Siste­mática e Histórica– en la Universidad de Hamburgo, am­pliando posteriormente sus estudios en la Universidad Autónoma de Madrid. Desde 2002, trabaja en proyectos de creación e investigación alrededor de la composición, la interpretación y la recepción de la música –en particular a partir del siglo XX–, y es profesora de Filosofía y Estética de la Música y Etnomusicología en Musikene (Centro Su­perior de Música del País Vasco).